Pruebas de Integridad (Reemplazan efectivamente el polígrafo): Miden los riesgos potenciales de comportamientos inadecuados y la ética laboral, tanto de candidatos como de empleados, buscando que las organizaciones logren contar con empleados confiables. No son aversivas y son vendidas a los candidatos como una prueba de valores.

Está basada en las siguientes 4 fases:

  • Fase uno: Honestidad-Veracidad, Robo, Soborno, Cumplimiento de Normas.
  • Fase dos: De acuerdo a la posición y los riesgos del cargo se incluyen 4 grupos adicionales: Abuso sexual, Ética laboral, Disciplina y agresividad, Record criminal, Información de seguridad, Consumo de bebidas alcohólicas, dificultades financieras, deudas económicas, otros.
  • Fase tres: Preguntas Institucionales, preguntas de interés concreto para la compañía. En total son aproximadamente 180 preguntas, 30 minutos promedio.